>El suelo pélvico es un conjunto de músculos, ligamentos y tejido conjuntivo que sostienen los órganos pélvicos formados por la vejiga, el útero y el recto. Con el tiempo, factores como el embarazo, el parto, la menopausia, el envejecimiento y otros hábitos pueden debilitar esta estructura, provocando diversas disfunciones.
Dicha musculatura juega un papel fundamental en la calidad de vida de la mujer. El 25% de la población tiene problemas del suelo pélvico y a partir de los 50 años hablamos de un 40%. Su cuidado a través de la fisioterapia, el ejercicio y, en algunos casos, la intervención médica, puede prevenir y tratar muchas de las disfunciones asociadas. Siempre se recomienda una valoración profesional para diseñar un tratamiento personalizado.
Entre los principales problemas del suelo pélvico en mujeres de 20 a 70 años destacan seis: Incontinencia Urinaria, Prolapso de Órganos Pélvicos, Dispareunia, Dolor Pélvico Crónico, Estreñimiento e Incontinencia Fecal.
En este artículo nos centraremos en el primero y más conocido de todos ellos: la incontinencia urinaria o, lo que es lo mismo, la pérdida involuntaria de orina. Un problema que se presenta en una de cada cuatro mujeres, aumentando su prevalencia con la edad, y, aunque no es una afección grave, impacta en la calidad de vida y puede limitar las actividades cotidianas afectando a la autoestima, la actividad social y la salud emocional.
La incontinencia urinaria podemos dividirla en tres tipos: Incontinencia urinaria de esfuerzo, que suele darse en mujeres más jóvenes y ocurre con aumentos de presión (risa, tos, ejercicio…); Incontinencia urinaria de urgencia, más frecuente a partir de la menopausia y de origen multifactorial; o Incontinencia urinaria mixta. Sus causas pueden ser multifactoriales, pero la debilidad del suelo pélvico es un factor clave.
Estas son las causas más frecuentes:
– Debilidad de los músculos del suelo pélvico.
– Menopausia (disminución de estrógenos y aumento de la laxitud de la fascia endopélvica).
– Partos vaginales con traumatismo perineal.
-Embarazo.
-Aumento de la edad.
-Problemas a nivel neurológico.
-Aumento de peso.
La incontinencia urinaria es un problema común pero con múltiples soluciones. El primer paso es obtener una buena valoración de suelo pélvico con un especialista para determinar la causa por la que estamos teniendo ese problema. Tras eso, el profesional podrá definir un tratamiento adecuado y específico para cada mujer y cada patología.
La fisioterapia y los cambios en el estilo de vida pueden ser altamente efectivos, y en casos más avanzados, existen tratamientos médicos y quirúrgicos. Aquí algunos ejemplos:
– Fortalecer el suelo pélvico, tanto con ejercicios específicos como con electroestimulación si fuera necesario.
– La utilización de biofeedback para mejorar el control muscular
–Neuromodulación.
– Aprender a realizar una buena gestión de cargas para distribuir adecuadamente las presiones que llegan al suelo pélvico.
-Reeducación Miccional
– Pérdida de peso y control del estreñimiento.
-Diatermia.
-Reeducación Perineal